“Vainilla Chocolate”, el emprendimiento de Sonia con estilo Kawaii

Sonia Ahumada es una joven publicista apasionada por la cultura japonesa, el estilo Kawaii  y, además, es creadora de “Vainilla Chocolate”, una tienda online donde vende accesorios relacionados con su gran pasión. En Historias Multicaja PayPal conversamos con Sonia sobre su emprendimiento y esta cultura que atrae a tantos jóvenes.

Podemos decir que la llegada de “Hello Kitty” fue el comienzo de una gran revolución que ha conquistado el mundo entero. El estilo “Kawaii” – “lindo” en japonés- comenzó antes de la llegada de esta tierna gatita y hoy, en pleno 2018, renace en gloria y majestad gracias a la globalización, las redes sociales y los sitios internacionales como eBay.

Sonia Ahumada Echeverría (24), publicista y gran admiradora de la cultura japonesa, hace sus aclaraciones. Lo que conocemos como “Kawaii” se llama en realidad “Harajuku” y es un estilo que busca salir de la norma y que busca imitar los animés japoneses. Quizás, una persona que se considera “normal” no usuaría los atuendos de este estilo, a pesar de encontrarlo lindo o tierno, pero Sonia se atreve, va a expos de animé vestida como Harajuku y siempre busca nuevos accesorios para complementar su look.

Además de comprar accesorios de este estilo en eBay, vende en su tienda online “Vainilla Chocolate”.

Pero además de ser una pasión y casi un estilo de vida, también vió en ésto una oportunidad para emprender. Mientras estudiaba Publicidad en la Universidad de Santiago de Chile, creó una tienda en redes sociales llamada “Vainilla Chocolate”, en donde vende sus propios accesorios de este estilo.

Conversamos con ella sobre su pasión sobre esta cultura y cuáles han sido los principales desafíos de emprender en el mundo de Internet:.

-¿Cómo comenzó tu afición por el mundo Kawaii y la cultura japonesa en general?

Creo que comenzó gracias a mi papá. Él siempre ha estado ligado a la cultura japonesa por sus propias aficiones, lo que me llevó a participar desde muy pequeña en actividades relacionadas con esta cultura maravillosa, ayudándolo a realizar máscaras de teatro Noh o luciendo kimonos para apoyarlo en sus eventos.

En un principio era el gusto por la cultura tradicional, pero a medida que fui creciendo descubrí el animé, y que no solo era algo que se podía ver en la tv a ratos (en aquella época que la TV daba programación infantil) sino que existía todo un mundo detrás de él, como cosplays, eventos, mangas, y por sobre todo, looks hermosos de Harajuku.

-¿Qué es lo que más te apasionó de este mundo? 

Principalmente el poder ser uno mismo, es decir si te gusta mucho algo, úsalo.  Como a mí, que me gustan los dulces y por eso creo mis propios accesorios de mashmellows o helados. Tal vez en el día a día no me vista de forma “kawaii” por cosas de trabajo, pero sé que mis aros son de pastel y mi cartera negra que compré por eBay es de Luna de “Sailor Moon” y eso me hace feliz. Además, está el hecho de poder hacer feliz de esta forma a otras chicas que compran en mi tienda “Vainilla Chocolate”.

-La gente en Chile es bastante conservadora, sobre todo en cuanto a su presentación personal ¿Cómo sentiste la reacción de la gente cuando ibas por la calle vestida de Kawaii?

Cuando me visto de forma extravagante, como seguramente piensan muchos, lógicamente llamo mucho la atención, ya que Chile es un país de vestimenta gris y negra, lo cual me parece que está bien, es práctico, pero también es fome ver a 10 personas con el mismo abrigo en invierno.

Por otro lado, cuando me he vestido para la “Harajuku Walk Santiago” y voy sola en el metro, siempre hay gente que dice cosas relacionadas con mi vestimenta y no siempre es de forma cordial o linda, o si voy de kimono me comienzan a llamar Geisha y comentan entre ellos que la Geishas son nada más que prostitutas, lo que simplemente muestra la falta de información de estas personas. Por eso, hay que tomar las palabras de quien viene y como dije anteriormente “si te gusta algo, úsalo”, los demás seguirán con su vestimenta gris y negra aburrida.

-El mundo Kawaii ha estado mucho tiempo presente en Japón pero en el último año hemos visto un auge de este estilo ¿A qué atribuyes este fenómeno? ¿Consideras que es una moda o un estilo de vida?

Considero que es un fenómeno relacionado con la globalización, en donde el denominado “ñoño” puede atreverse a ser como es, porque puede que sea la única persona en su escuela o trabajo que tiene esos gustos, pero va a un grupo de Facebook y hay mil como él o ella, o simplemente va a la expo de animé más cercana y hay gente con los mismos gustos.

El ser ñoño, geek, otaku o simplemente que te guste la cultura japonesa, ya no es sinónimo de ser un desadaptado social y tampoco es una regla que te tenga que gustar todo, hay mucha gente que solo es fans de DBZ por que lo vio cuando era niño, lo que les trae nostalgia.

El hecho de comprar la polera, las chapitas, el collar o figuras, no quiere decir necesariamente que te debe gustar todo lo de este mundo y a mi parecer eso es genial. En resumen, no creo que sea una moda o un estilo de vida para la mayoría, puedes parecer completamente “normal” y amar las ñoñeces.

Además de vender online, Sonia aprovecha las ferias y expos animé para vender sus accesorios.

– También sabemos que compras mucho en sitios extranjeros con PayPal. Cuéntanos en qué sitios compras y cómo ha sido la experiencia de comprar online con este medio de pago.

Principalmente compro por eBay cosas que acá cuesta mucho conseguir, como calcetines con transparencias, carteras, mochilas, vestidos y poleras que me parezcan bonitas o adorables. También compro herramientas para mi tienda.

La experiencia siempre ha sido grata pese a las demoras de entregas, pero nunca he tenido problemas y espero no tenerlos.

– Además de usar accesorios Kawaii, también tienes un emprendimientos donde vendes estos accesorios ¿Cómo ha sido la experiencia de crear ” Vainilla Chocolate” y qué crees que es lo más difícil en este mundo del emprendimiento digital?

“Vainilla Chocolate” nació a través de la necesidad de realizar una actividad con la que me pudiera mantener durante la Universidad y a la vez hacer lo que me gustaba como hobby en mis tiempos libres, pero en verdad nunca pensé que lograría avanzar tanto con la tienda, no solo con las ventas sino que con su forma visual, como se ha logrado ir mejorando, por ejemplo, el estilo de fotografía para poder llamar mejor la atención de mis clientes.

Creo que lo más difícil de los emprendimientos de este estilo son los mismos clientes, cuando realizo figuras a pedido y muy personalizadas, tengo la misión de entregar justo lo que esa persona quería y tenía en su mente. Cuando logro que las personas sean felices, al menos por ese momento, me satisface.

En cuanto a la parte comercial es tener que hacer el producto, promocionarlo y entregarlo. Todo este proceso lo hago solo yo y a veces es agotador y hay gente que no lo valora. Solo lo ve como un producto masivo más.

 -¿Cómo ha sido la recepción del público con este emprendimiento? ¿Cuáles son los productos que más piden tus clientes?

Desde un inicio ha sido muy lindo, a las personas les suele gustar mucho mi trabajo y me felicitan por ello. Los productos que más se venden últimamente son todos los que tienen que ver con girasoles: collares, aros, broches para el pelo y todo con forma de girasol. Luego están los marshmellows y los accesorios 100% personalizados.

-¿Cuáles son tus proyectos con este emprendimiento? 

Me gustaría en algún futuro hacer crecer a “Vainilla Chocolate”, incluyendo ropa de los estilos Harajuku, y tal vez más adelante tener una tienda física, pero por ahora, sigue siendo mi pasatiempo favorito.

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